En marzo de 2017, una fuerte inundación obligó a los habitantes del Bajo Piura, en el norte del Perú, a abandonar sus hogares y su comunidad. Dejaron atrás territorios que habían habitado durante más de 900 años, desde los tiempos de la gran nación Tallán, un pueblo ancestral que prosperó gracias a sus conocimientos en agricultura y pesca, hasta la conquista incaica y la posterior llegada de los españoles. Después de siglos de trabajo y contribución al país, los pueblos tallanes siguen siendo víctimas de la indiferencia del gobierno. Lo que el agua y el barro dejan ver tras inundar sus hogares, revela los restos de su cultura ancestral y el tímido intento de adaptarse a la modernidad.
Tesoro Tallán